sábado, 31 de octubre de 2009

Sírvase usted mismo


Un portavoz del Ministerio de Defensa me devolvió ayer la paz de espíritu cuando aseguró que el armamento que llevarán los pesqueros en el Índico, no será ofensivo sino autodefensivo. Eso supondrá, imagino yo, que los hombres –que no serán militares-- iran armados solo para asustar. (“¡Uy, no asuste tanto, que esta vez casi me muero del susto!” “¡Disculpe pero es que últimamente no me autodefendía casi nada y sus piratas se pitorreaban de nosotros!”.

Este diálogo que pudiera ser parodia de mi admirado "parodista" Miguel Gila, serviría de texto para un “sketch” sobre unos piratas que dan piruletas a los niños y “una ONG armada” que obsequiaría con ron a sus asaltantes, por si habían cogido frío con el relente de la noche. Enternecedor. Y si no fuese grotesco, nauseabundamente hipócrita. Cuando hay una ensalada, nadie mira quien ha comenzado. Ni gente formada como los militares. Imagínense a los contratados a tanto la bala. A no ser que en este ejército amateur no lancen balas sino matasuegras.

Así que no nos vengan con milongas de buenos y malos, ni nos vendan chatarra de vaqueros abnegados que invitan a los malos a disparar primero, a ver si les agujerean el sombrero y el relleno. La ministra de Defensa y sus asesores (¡qué risa!), que no han hecho “la mili” y no han asistido ni a los ensayos de la guerra --no hablemos ya de fuego real--, no pueden decir la simpleza de la autodefensa. Esa majadería no tiene ningún sentido cuando uno se juega el hato. Y mas si no se envían militares para defender a los pescadores sino que se alquila a hombres armados. ¿Cómo puede el Estado sacudirse el polvo así? ¿De qué modo consiente una nación de principios del siglo XXI, con ejército y armemento propios, que alguien haga leva de gente de armas, como el Cid en el siglo XI, y algún malandrín rezagado del medievo como Donald Rumsfeld?

La Administración Bush, que retrasó de dos a tres siglos el reloj de la Historia aboliendo el Derecho Inernacional, la Convención de Ginebra y no se cuantas garantías, cuando menos teóricas –y por eso pudo ser--, hizo posible una lectura del liberalismo fundado en la agresión, en el principio de la chapuza, y en la filosofía de Ikea."¡Haga lo que quiera y hágalo usted mismo!” ¿Las dimensiones, las medidas, los calibres y los pesos? Sírvase usted mismo”.

Esto puede resultar útil y gracioso para los Boy Scouts en sus jornadas de supervivencia, pero supone la demolición de las normas y del respeto mutuo cuando se interactúa con otras sociedades evolucionadas a las que repugnan las torturas, las prisiones secretas y el gangsterismo de Estado. No vale el sírvase a si mismo.

Darío Vidal
31/10/2009

viernes, 30 de octubre de 2009

EL ALBAÑAL ESPAÑOL


Un político del '33 decía: “Para saber como está España basta con que mireís a vuestro pueblo”. Y una antigua sabiduría aconseja separar del fruto podrido las piezas póximas, no vayan a estar “tocadas”.

Mas en nuestro caso no hace falta aguzar la mirada. Cuando nos asomamos a la puerta de casa, el olfato y la vista nos alertan: algo huele a podrido arriba, abajo y al lado, y algo vemos en nuestro propio portal. A mi han intentado comprarme muchas veces hasta hacerme tambalear, y he tenido que taparme los oídos y hacerme atar al mástil, como Ulises, para no caer en la tentación. No ha sido la virtud sino mi desconfianza la que me ha preservado. Cuando se desempeña un cargo público o se ejerce una profesión que otorga algún poder, hay que hacer voto de pobreza y taparse los ojos como “Mizaru”, los oidos como “Kikazaru” y la boca como “Iwazaru”, los tres monos místicos del templo japonés de Toshogu.

Contemplemos el paisaje. ¿Qué le debe Francisco Camps a Ricardo Costa para no haber hecho efectiva su destitución, y qué ha de agradecer Mariano Rajoy a Camps para que no le haya echado? No lo sabemos, pero pienso que el guía (¿guía?) del PP ha acabado el tiempo y con él su oportunidad de dirigir la derecha. Quien no manda en su casa ni endereza a los suyos no puede gobernar su ciudad. Manuel Pizarro, uno de los cerebros mejor amueblados, limpios e incontaminados de que disponemos, ha manifestado gráficamente que si los penitentes de la procesión no siguen al primero, el primero ha de dejar el sitio a otro. A Aznar no hay que hacerle caso porque fue el que eligió a Rajoy, se pasa el tiempo amagando, y con su eslogan “un partido, un proyecto y un líder” se postula a sí mismo y eso ahora ya no vale. Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre no pueden disfrazar de amor a su partido, a su Comunidad ni a España, la pelea callejera en que se hallan enzarzados, sin entender que ambos estan perdiendo.

Y por mirar a otra parte, María Teresa Fernández de la Vega se negó a responder a una pregunta en el Congreso sobre el caso "Faisán" aduciendo la excusa de que no estaba el señor Pérez Rubalcaba, como si asumiese la cautelosa doctrina de “Iwazaru”. Por su parte, para evitar que los chicos salgan a los 16 años del Instituto analfabetos y sin oficio ni beneficio, el ministro Gabilondo propone mantenerlos en la “guardería” hasta los 18.

Pero en este baile de incoherencia y despropósitos hay también un “mas difícil todavía”: el piadoso, el ultramontano, el carca, el devoto, el hipócrita PNV, apoya la nueva Ley del Aborto. Y los obispos vascos dicen que antes de tomar postura han de reflexionar. Como con la Eta.
En las elecciones, voto nulo y todos al paro.

Darío Vidal
30/10/2009

jueves, 29 de octubre de 2009

La Campana de Huesca


Parece que ya se ha hecho manifiesta la rebelión a bordo. La chispa de la “Bounty” ha prendido en todos los confines de la nave y el capitan se ha mostrado a todas luces incapaz de gobernarla entre los gritos en la sentina, las voces en el sollado y las amenazas de la tripulacion a los oficiales en el puente. El capitan da órdenes que no cumple la marinería porque no las transmite el contramaestre, y los oficiales toman decisiones contradictorias. Hoy mismo la cúpula del PP ha cesado de militancia a Ricardo Costa que no se apeaba de la secretaría general en Valencia, tarde y mal, porque “el proscrito” se ha enterado de su situación por los periódicos. Una cobardía. No es que me importe la suerte del buque, pero lo siento porque la mitad de los españoles está debatiéndose ya entre las olas.

Y ningún pólítico, se llame como se llame, tiene derecho a utilizar como rehenes a los ciudadanos y a marchitar su esperanza. Por eso solicitaré el voto nulo para los próximos comicios –no la abstención ni el voto en blanco de los "n/s", "n/c", para que candidatos y analistas sepan que hemos votado a quien no está. Porque si es malo hacerlo mal, es peor no hacer nada. Y el capitán está dormido en su cámara.

A veces los mitos sirven para iluminar los trances de la vida prosáica y real. Asi es que, si me lo permiten, voy a contar una fábula que algunos tienen por muy real.

Ramiro el Monje, quinto rey de Aragón, nieto de Ramiro I, hijo de Sancho Ramírez y hermano de Alfonso I El Batallador, accedió al trono de mala gana y violentando su vocación, después de haber sido obispo de Pamplona y de Roda de Isábena, cuando su hermano Alfonso I murio sin descendencia. Pero los nobles de horca y cuchillo que debían asistirle en la tarea de la Reconquista, interpretaron como debilidad las mercedes que les otorgó tras su coronación para atraérselos, y el reino se convirtió en un foco de desórdenes, rapiña, conspiración y arbitrariedades. No carente de energía pero sí de experiencia de gobierno, recurrió al consejo del sabio abad de su monasterio y le envió un mensajero que regresó perplejo. “No me ha dicho nada, Señor. Únicamente ha cogido unas tijeras de podar, me ha bajado al huerto y ha cortado todas las rosas que sobresalían de las demás”.

Después de su inicial confusión el rey entendió el mensaje y convocó Cortes en Huesca para pedir opinion sobre cómo debía ser el badajo de una campana que pensaba construir, para que se oyese en todo el reino. Y así que iban llegando, hizo entrar a los más desleales, crueles y corruptos en un aposento, y entretejiendo las cabelleras de sus cabezas cercenadas, mandó hacer un badajo que no ha dejado de sonar.

Darío Vidal
29/09/2009

miércoles, 28 de octubre de 2009

"Que inventen ellos"


Nuestro país goza del dudoso privilegio de rechazar investigadores. Sí, ya sé que saben que a nuestros jóvenes estudiosos, nuestros universitarios “emprendedores” que no se conforman con lo que saben y quieren arañar sus secretos a la Ciencia, no les hacemos ningún caso y que cuando Zapatero se decide a recortar presupuestos comienza restringiendo las partidas para Investigación, lo que es como ahorrar en el chocolate de loro que, como todo el mundo sabe, no lo prueba mas que el día de su santo por la tarde, cuando se acuerda.

No se trata ya de desdeñar, rechazar y menospreciar a nuestros mejores cerebros y la mayor riqueza en ciernes. Es mucho más. El Gobierno --cuyo presidente ha dicho, sin pensar lo que decía, que había que sustituír la filosofía del ladrillo por la de la Investigación--, está poniendo dificultades a los científicos extranjeros con experiencia y un decoroso "currículum”, que desean instalarse aquí. Al revés de lo que hacen el resto de los países del mundo. A pesar de ser atraídos por campañas de captación, no les informan de los requisitas que necesitan para instalarse y que les contraten, cobran poco y no les dan facilidades para que traigan a sus familias.

Aunque en eso le doy la razón a Zapatero, porque si viven tan colgados de las nubes que no saben que los de aquí tienen que “pedir asilo” en otras latitudes, es que son incapaces de investigar esos datos elementales, y mejor que no vengan. Se puede ser bienpensado pero no candoroso.

Como si poseyéramos una nómina abrumadora de “premios Nobel”, nuestros políticos, que raramente han leído un libro, desprecian cuanto ignoran. Es lo normal. Aunque parezca un chiste, este invierno le preguntaba a un niño qué prefería que le regalase para su cumpleaños, y como él parecia no decidirse (mmm..! mmm..!) le sugerí de la manera más incitante: “¿Y un libro? ¿Qué te parecería si te regalase un libro?” Y mi joven amigo me interrumpió con alarma: “¡Pero, hombre, si ya tengo uno!”

Pues lo mismo sucede con el Gobierno –o nuestros gobiernos-- en relacion con quienes son capaces de producir mas riqueza que todas las empresas de España juntas, al revés de lo que ya están haciendo en otros sitios. “¡Que inventen ellos!”-- dicen los ministros de Educación emulando al paradójico paradojista don Miguel de Unamuno, a quien nadie entendió el sarcasmo.

“No no vengan;--dicen alarmados los guías de nuestra Cultura, aunque sin pizca de ironía-- no vengan que ya tenemos demasiados”. Los españoles nos comportamos como aquel asno al que hacían obispo y lloraba.

De modo, amigos, que “a quien por su gusto duerme en el suelo no hay que tenerle duelo”. Cada cual está donde merece.

Darío Vidal
28/10/2009

domingo, 25 de octubre de 2009

Un mancebo somalí


Aunque no sea adolescente ya --pese al testimonio de su madre Asho Mohamud Kheyre que dice que tiene sólo 16 años-- contradiciendo todos los estándares de la analítica, Abdiweli Abdullahi Sheikh (alias Raagegesey Hasan, alias Abdu Willy) debe adolecer de casi todo. Y desde luego no está prevenido por la experiencia de Joseph K. porque en el caso de que sepa unir las letras –lo que es dudoso-- no ha debido leer a Kafka. Así es que cuando tuvo la idea, o recibió la orden, de abandonar el atunero español “Alakrana” con otro colega, les cayeron sobre la chalupa en que lo intentaban, varios infantes de marina del buque de la Armada y, antes de entender lo que sucedía, él y su compinche fueron sepultados en el sollado y enviados luego a España por iniciativa de un magistrado hiperactivo, con escasa prudencia y furor de candilejas.

Para el mancebo somalí, acusado de piratería, España ha venido a ser un lugar remoto lleno de señores con toga y puñetas --sobre todo colmado de estas últimas--, que le asaetéan a preguntas y no dejan de porfiar sobre su edad, trasladándolo cada día a pernoctar en un lugar distinto, como si sus captores deseasen hacer una exhibición de sus establecimientos penitenciarios. Una experiencia desconcertante en una tierra desconocida, poblada de hombres de otra raza que hablan una lengua desconocida, tienen maneras imprevisibles y lo retienen contra su voluntad pero le hablan cortesmente.

Probablemente “Abdu Willy” vive en medio de la más devastadora soledad pero no se siente acosado por el sentimiento de culpa, aunque su madre diga que reconoce que “es un bandido”, para añadir que, de todos modos, eso “no autoriza a España a actuar como los piratas”. De modo que, tal vez, si su progenitora le reprocha su comportamiento, algo sabe el hijo de cuales sus las actitudes torcidas. Pero posiblemente siendo aún grumete, los mayores comenzaron a quejarse de que no quedaba pesca y se dedicaron a acechar a estas piezas de altura, con armas, explosivos, asaltos y abordaje, de manera que desde su infancia reciente se dedicó, le dedicaron, a atrapar estas piezas, sin saber que cometía un delito, que incurría en una acción de guerra y que, queriéndo o sin querer, había abrazado un oficio inventado hacía muchos siglos en el lejano Mediterráneo, extendido a los océanos e introducido luego por ingleses y holandesas en el Caribe. Ni que la pena por esta culpa era la muerte.

Sin embargo, el espectáculo mas grotesco lo dan los jueces españoles porfiando sobre la edad del muchacho. Así no hay manera de ser villano, héroe, o algo serio, sino eco de una estrepitosa carcajada.

Darío Vidal
25/10/2009

sábado, 24 de octubre de 2009

Anglicanos y Papistas






Parece que va a cumplirse el viejo sueño cristiano de reunir a las Iglesias del Nuevo Testamento. No se si lo veremos nosotros pero ante el descrédito de las ideas y la laxitud de las creencias, el catolicismo y los luteranos han venido haciendo esfuerzos desde el Concilio Vaticano II para no ahondar las divergencias. Si hablamos de fraternidad y de amor, qué sentido tuvieron las Guerras de Religiòn salvo el que quisieron darle los monarcas. Puede que desde la perspectiva global de la ecología planetaria hicieran falta contiendas cruentas para aligerar de peso este mundo, pero no es de extrañar que los jóvenes se encaren ahora con los políticos para decir que únicamente se enfrentarán a los rivales en los campos de futbol.

Han visto ya muchas veces colocar coronas de laurel con las banderas de su país y del “enemigo” en los memoriales de sus compañeros caídos, por los dirigentes de sus naciones ahora reconciliadas. Y no, no predican el rencor sino el dolor de una contienda que nunca quisieron, librada contra unos jóvenes como ellos a los que jamás odiaron, aunque los activistas de “Agi-prop” les contaran que robaban sus bienes, profanaban sus símbolos y violaban a sus novias. Algún día, chiítas y sunnitas pedirán cuentas a sus dirigentes por esa historia que hoy repite el Islam.

Un grupo de pastores anglicanos quiere ahora integrarse en la Iglesia Católica --como hizo Tony Blair-- culminando un lento y dilatado goteo, seguramente para acogerse a la autoridad de un símbolo como el Papa al que secularmente denostaron. En una época de dispersión, de inseguridad, de incertezas y escasa lealtad, el común de los individuos desea pasar por la vida como por un paisaje conocido y no que la existencia nos pase por encima. Y la Iglesia Católica es la única institución que, pese a los zarandeos y las críticas, comunica un sentimiento de seguridad cimentado en una autoridad que remite a lo permanente, lo inamovible y lo eterno.

Es cierto que la aspiración a la perennidad no es el anhelo más compartido en nuestros días. Incluso la sociedad adulta se ha impregnado del espíritu juvenil del cambio. Nuestros abuelos detestaban lo perecedero y elogiaban como el paradigma de la perfección una casa para toda la vida, un coche para toda la vida e incluso un traje para toda la vida. De ahí la fidelidad a las marcas. Ahora hasta las sociedades deportivas se han vuelto empresas mercantiles; los idolatrados jugadores que luchan y agonizan en el campo, pueden pertenecer la próxima temporada al equipo más odiado, y el equipamiento del club, que siempre fue como una bandera, puede cambiar de un domingo al otro según se vista el contrincante.

Tal vez pedimos que la religión no cambie.

Darío Vidal
24/10/2009

viernes, 23 de octubre de 2009

Hablando de piratas


Es difícil asignar un buque de escolta a cada uno de los pesqueros que faenan en el Índico. Pero no se puede dejar al albedrío de los piratas barcos, material y marineros. ¿Quién había de decirnos que en los albores del siglo XXI seríamos acosados por los piratas que dimos por extinguidos en el XVIII? Es algo que debería hacernos meditar. Pero comenzando desde el principio. Para empezar, tendríamos que reconocer desapasionadamete si nuestros barcos trabajan en aguas territoriales de Somalia o si realmente son abordados, hostigados y atacados arbitrariamente. Una cosa es que acabemos con las grandes presas y el cardúmen de sus aguas como hicimos en las nuestras y otra que ataquen a los pescadores en aguas internacionales.

Si damos por sentado que no estamos en el Índico para esquilmar sus recursos, no debe existir ninguna cautela en actuar con autoridad y decisión frente a quienes nos agreden, aunque un Ministerio de Defensa, pacifista, pusilánime, medroso y pacato, pretenda convertir la Armada en otra ONG. Las fuerzas armadas están para defender los intereses de la nación si es preciso por la fuerza, sin complejos ni disfrazar sus acciones. Así apareció en España por vez primera un cuerpo específico, original, audaz y combativo llamado Infantería de la Marina, no solo para el asalto y abordaje sino para proteger a los mercantes. ¿Qué problema hay en que ahora los defiendan?

A mi lo que me repugna es que el Gobierno opte por contratar pandillas de hombres armados, que no son civiles pero tampoco militares, para sustraerse a todo compromiso ético, como han hecho hipocritamente algunos contendientes anglosajones en Iraq y Afganistán, para que le den gusto al dedo por placer y sin control. Lo que me parece una aberración es que se hagan levas de psicópatas para aniquilar a la fuerza enemiga a toda costa, desconociendo la posible inferioridad del rival y sin dejarse conmover por la piedad, la compasión y la lástima, que es lo que nos hace personas y distingue el comportamiento de un Ejercito, de la actitud de una banda de pistoleros yugoslavos como la que asaltó a José Luis Moreno en su casa.

No me contradigo como argüirán los pacifistas de ocasión. La energía, la disciplina y el coraje, no están reñidos con la conmiseración y la piedad ante el enemigo que se nos enfrenta. La diferencia reside en que en las acciones de las cuadrillas que contrataba para sus “mesnadas” medivales Donald Rumsfeld en la guerra no declarada de Oriente, no había nunca detenidos ni heridos. Y cuando necesitaban prisioneros para Abú Ghraib y Guantánamo los tenían que comprar en los pueblos. Ellos no hubiesen podido escribir nunca “Soldado de Salamina”

Darío Vidal
24/10/2009

jueves, 22 de octubre de 2009

Las vacunas y la ética


-"Oiga ¿tienen alguna vacuna para la moral? Es para aplicársela a a las llamadas autoridades sanitarias, que la tienen muy deteriorada por el roce y el contacto con la Industria farmacéutica”.

Si tuviésemos alguna duda sobre el buen juicio de la especie humana, se disiparía en cuanto reparásemos en el comportamiento que observa en relación con las vacunaciones, que son una de las principales fuentes de ingresos estacionales de los laboratorios. Veamos: el “stock” de vacunas del que disponemos es de la campaña anterior; mas las cepas mutan cada temporada de modo que lo que ha quedado en los almacenes no sirve para nada. Sin embargo es eso lo que nos inoculamos para prevenir el nuevo brote, ya que la vacuna nueva no suele estár disponible hasta el final del invierno, cuando todos se han vacunado con un producto inservible, o han sufrido la epidemia.

Pero hecha esta observación, queria referirme a un comportamiento protagonizado por el Gobierno alemán que induce a la perplejidad. La gente de la calle, al parecer, va a ser tratada con el famoso “Tamiflú” producido por los laboratorios del dúo Donald Rumsfeld--George Bush que, entre otras secuelas graves, puede dejar desarreglos neurológicos y que fue tan efectivo en el episodio de las vacas locas, la gripe aviar, y otras epidemias inventadas con la bendición de la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Europea del Medicamento, que fue retirado por nocivo. Y mientras la población va a ser sometida a ese tósigo de alto riesgo, con la consabida disciplina germana, el Gobierno, los funcionarios y el Ejército serán medicados con un producto limpio y sin riesgos. Una propuesta cínica, impudica y obscena de la ministra de Sanidad, Ulla Schmidt, que entre otras cosas, utiliza el coche oficial de 93.000 euros para irse de vacaciones.

No se trata de una anécdota. Ni de un chiste como aquel del saudita que castraba a sus esclavos para que estuviesen mas fuertes y lucidos (“¿Y cómo lo haces?” “Yo mismo, con dos piedras”. “Pero eso debe hacer mucho daño”.“¡Hombre, si no llevas cuidado y te pillas los dedos duele bastante!”) Se trata de un episodio que da idea del nivel moral y el grado de compromiso de nuestros dirigentes, o de algunos de ellos. Estos son los que dan de comer las sobras de su mesa a sus empleados domésticos, los que echan impunemente de la “Opel” de Figueruelas --despues de haber cobrado ayudas y subvenciones del Gobierno de Aragón durante años--, a los obreros que tanto le han rendido y siguen produciendo a plena satisfacción

Aunque no hay mal que por bien no venga: de este modo puede que les condenen al hambre pero no los mataran de iatrogenia

Darío Vidal
22/10/2009

lunes, 19 de octubre de 2009

Los enanos de Rajoy




Decía hace unos días que el PP se ha quedado sin candidato. La anoxia ha asfixiado a Mariano Rajoy.
A un lider de la oposición no le basta con gritar “¡Y tú más!”. Un lider de la oposición ha de hacer propuestas, tener imaginación, comunicar confianza y poseer coraje. Un guía –no sé por qué hemos de decir “lider” los “snob” (otra que tal) de los periodistas-- tiene que sumar decisión a la reflexión y, sobre todo, tener reflejos.
Tal vez desde Felipe González –aunque resultase la cosa como resultó--, no hemos tenido un “seductor” en el Gobierno. Aznar, que fue en general un buen gestor, era un personaje antipático, intemperante, soberbio y tridentino; el pobre Zapatero es un puro vacío desnortado que quiere ser otro: primero González y Obama después. Y el gastado aspirante Rajoy está sumido en la perpetua disyuntiva hamletiana, mientras mantiene alejados a críticos valiosos como Alejo Vidal-Quadras en Cataluña y sacrifica a símbolos valiosos de probada lealtad y eficacia como María San Gil en el País Vasco.
Pero he ahí que, cuando, sucumbiendo a las pequeñas intrigas de palacio, tala los árboles que podían darle sombra para no compartir el sol con ellos, le crecen impensadamente los enanos. Y se anuncia un largo viacrucis de imprevisible desenlace hasta las próximas elecciones generales
en que el caso Gürtel va a dar muchas sorpresas, aunque alguien piense que la inmolación del doncel Ricardo Costa basta para desviar la atención de su protector Francisco Camps. El litoral mediterráneo está en quiebra desde Valencia a Cataluña por no hablar de la cabeza de puente balear. Y el valenciano, con olfato concorde a su fina estampa bereber, sabe ya que hay moros en la costa aunque no quiera desasirse del remo.
Rajoy y Camps se observan recelosos, y el segundo no se atrave a hablar porque no sabe ya a quien representa, mientras que el primero no se ha apeado aún del desconcieto. Y entre tanto se deslía la madeja, el anterior mandatario balear Jaume Matas, actalmente residente en Nueva York, ha sido imputado por el escandaloso desvío presupuestario del velódromo Palma Arena, proyectado por el arquitecto holandés Sander Douma, que en dos años ha pasado de 48 a 110 millones de euros sin que mediara ningún expediente de contrato y vulnerando así el procedimiento administrativo.
Y, para que no decaiga, la desairada ex-candidata a la presidencia del PP en Cataluña, Monserrat Nebrera, presenta su libro “En defensa propia”, para destapar las plurales ataduras y las contradicciones de Rajoy, un hombre sin poder en el ojo del huracán. Dios salve al PP.

Darío Vidal
19/10/2009

domingo, 18 de octubre de 2009

Quien manda en ETA




Han pasado muchos años, tantos como tienen los mas ancianos del lugar, pero nadie se ha formulado seriamente la pregunta de quién manda en la tribu de los abertzales. Mas allá del devoto PNV clerical y santurrón, de los batasunos piadosos o descreídos, y de los etarras dudosamante marxistas y asesinos, cierta mente armoniza los instrumentos de una banda conjuntada pese a la carencia de ideología, para que no desafinen LAB, ESK, ELA, STEE-EILAS, HIRU, EHNE, las coordinadoras y su Santa Compaña. Desde que Arana predico el separatismo vasco de los obtusos y torpes castellanos, nadie ha meditado, repensado, adecuado, perfilado ni enmendado sus toscos argumentos. Pero todos interpretan la partitura de consuno.
La coherente incoherencia del PNV es lo único inamovible de la organización totalitaria y xenófoba que gusta presentarse como democrática, sin que los partidos que practican hipócritamente la ingenuidad “metódica” y calculada, denuncien la impostura, con objeto de legitimar sus trapicheos tácticos. Y ello hasta el punto de que Fernández de la Vega haya alabado “el sentido del Estado” del partido de Sabino Arana, como Zapatero ponderó hace unos meses la lealtad y “el sentido del Estado” del etarra confeso Arnaldo Otegi (alias “Ronaldinho”) ingresado hoy por enésima vez en prisión, quien sabe si por su fidelidad al Estado.
Por eso el PNV pacta con el Gobierno –previo pago-- los presupuestos del Estado y apoya al mismo tiempo la manifestación de ETA por la detención de Arnaldo Otegi y la cúpula de “Bateragune” --la nueva “Batasuna” en gestación-- a cuya cabeza poliédrica y cambiante no ha llegado nunca la Justicia.
Naturalmente el director de orquesta no aconseja al presidente jelkide que se deje ver entre los manifestantes y mientras otros militantes de menor rango corean consignas tan inofensivas, blancas e inocuas como “En favor de la libertad, todos los derechos para todos”, Íñigo Urcullu permanecerá en Ajuria Enea sin dejarse ver, atendiendo las llamadas y los comentarios del Cerebro, cuyo rostro velará la sombra de un cotinaje en un palacio suntuoso, o permanecerá invisible en lo alto de una espadaña como una cigüeña negra. El Gran Estratega, sinuoso, resbaladizo, levítico y viscoso, maneja cada tentáculo de modo que “la mano derecha desconozca lo que hace la izquierda” y las bases ignoren, por supuesto, que interpretan entre todos una obra coral, pero no de autor anónimo.
Imagino que la policía estará siguiendo ya ese rastro, aunque el día que descubra la madriguera “se secarán los hombres de temor y sobresalto” y todas las tramas conocidas palidecerán ante esta.

Darío Vidal
18/10/2009

viernes, 16 de octubre de 2009

Novillo a chiqueros.odt




Si no encuentran otro candidato, diría yo que el PP acaba de perder las elecciones.

Después del espectáculo de estos meses, la anhelada solidez de la derecha política ha quedado por completo en entredicho y mientras el pueblo o el público --el partidario como el que no--, esperaba oir un discurso razonado del jefe de la oposición dando argumentos e hilando fino, no escuchó más que palabras balbucientes e inseguras. Las que profiere un hombre que está en falso.

No tengo el gusto de conocer a Costa; tampoco a Rajoy. Pero el diestro de Génova, además de no hacer faena, se pasó la lidia “codilleando”, que es lo que hacen peones y maestros cuando el miedo no les deja soltar los brazos y las muñecas para darle recorrido a la fiera y, en un gesto equivocado de protección, pegan los codos a los costados haciendo mas probable la tragedia

Y eso, sumado a la escasa cintura que ha heredado de sus predecesores terminó completando el cuadro. Guardo recuerdo de la hosca intemperancia de Fraga, que no respondía mas que a lo que le daba la gana, hacía de cada respuesta un mítin y cuando se le instaba a que se ciñese a la pregunta decía con voz estentórea “¡Y no digo más!” al tiempo que hacía un gesto imperativo y concluyente que sufrí muchas veces, hasta que un día abandoné nuestra entrevista, como aquella vez --tiempo atrás--, que, despues de haber concertado larga y laboriosamente un encuentro siendo embajador en Londres para que me hablase de “Las Leyes”, postergó nuestra cita para entrevistarse delante de mí con un medio más afín. Y todos nos acordamos de José María Aznar, áspero y antipático como aquel, de cuyos escoltas hemos sufrido las violentas tarascadas incluso en los mítines, cuando en su jornada victoriosa, en su día de gloria después de varias derrotas, manifestó que solo admitiría cinco preguntas de los periodistas y, respondida la última, dio la espalda a la concurencia y desapareció.

El señor Rajoy parece un personaje amable, una persona por lo menos educada, que es lo mínimo que se le puede pedir a un político, un vendedor y un músico. Pero el señor Rajoy da la sensación de no ir a compás. Y la política es una ocupación que exige oportunidad y tempo. A la vez que, en esta oportunidad, le ha faltado credibilidad. No sé si ha sido oportuno o no el sacrificio del secretario valenciano para el Partido o para él, ni por qué “codilleó” en la faena, pero en Valencia le queda un presidente “gazapón” que le ha desbaratado la coartada de la transparencia, la credibilidad y tal vez la honestidad. A la derecha le urge “hallar a un hombre”.

Darío Vidal
17/10/2009

jueves, 15 de octubre de 2009

Incongruencias del PP




Imagino que Rajoy poseerá informaciones que nosotros desconocemos y que alberga propósitos a los que no tenemos acceso. Pero si, como dice, la mujer del César no solo debe ser honesta sino también parecerlo, las razones que dió en la esperada comparecencia de ayer para justificar el apartamiento de Ricardo Costa de sus puestos en la secretería general y la portavocía del partido en Valencia carecen de toda solidez.
Desde la perspectiva de un observador desapasionado de la calle, no concurre más culpa en este personaje que en su principal Francisco Camps. La historia evoca las de los cuartelazos en que ha sido tan pródigo nuestro país, en que la conspiración de los coroneles se sustanciaba con el fusilamiento de un sargento. Con la desventaja para don Mariano de que, además de hacerlo mal, lo ha hecho tarde.
Se dice que el presidente Camps no ha sido imputado por su pródiga lluvia de trajes. Lo mismo que Costa. Y que no se halla comprometido en los tejemanejes de los munificentes “conseguidores” del Partido. Igual que Costa. Aunque Paco Camps habría dado un dedo a cambio de una foto con Barak Obama, que no le consiguieron. Y es razonable preguntarse cómo estaba dispuesto a compensar por este servicio y qué pagar a cambio de ese documento gráfico a Correa y El Bigotes aparte del metaforico e inservible apéndice anular. Porque amor con amor se paga y “do tu des”.
O sea que cada vez es mas dificil compreder la durísima sanción contra el ex-secretario general de los populares valencianos, sobre todo tras el reconocimiento de, al parecer, un provechoso trabajo para la organización y haber ponderado Rajoy la impecable ejecutoria de Costa. Cuando le han preguntado durante estas horas al patriarca Fraga quien era más creible en Valencia, si Camps, Costa o Barberá, ha respondido sin dudar que Rita Barberá. “In senectus véritas”.
Lo que a nuestro juicio sucede es que la directiva del PP, o los “gurús” de Rajoy, no se han atrevido a descabezar una candidatura electoral victoriosa y han preferido ejemplificar en la cabeza de un delfín ganador pero sin el entramado de raices, compromisos e intereses de un líder histórico. La Ley de la Selva no es justa y en ocasiones impone a la manada comportamientos reñidos con la equidad. Pero el camino no ha quedado expedito y Rajoy habrá de volver al sendero hollado por Camps.

Darío Vidal

16/10/2009